Humanista Medicina

La medicina de actualidad está en un escenario donde el público la observa fatigada, y sus propios directores entran en shock, no se trata de un desequilibrio consciente, sino un desenfoque el cual entra en un estado vicioso entre lo comercial y lo hipocrático; puede ser esta descripción pertenezca a la medicina actual.

Quizá se esté olvidando de la persona, de aquello humano, y poniendo más énfasis en el paciente como cliente; aunque no se ignoren los avances en medicina, un valor no quita a otra virtud, y por ello debemos hacer un efecto final sumativo.

La medicina humanista es aquella que se acerca al alma, a la esencia humana. Debemos recurrir a la historia para rescatar citas como la que nos dejó Petronio: «Medicus enim nihil aliud est quam animi consolatio» (El médico no es otra cosa que el consuelo del alma).

Optar por convertirse en médico humanista es entrar en familia de forma natural, no poner barreras producto de egos; ser un acompañante en la materia de salud, y ejercer en la empatía a la vez, hacer sentirse en lo familiar, y que el propio especialista lo sienta así desde el alma, por vocación. Llegado a este punto, se trata de valores, valores que se obtienen antes de ser maestro, pintor, ingeniero u otra profesión, y no es más, que obtener valores en el camino en que se forma la persona, en su propia conducta, en familia, en sociedad, y en ejercicio; una vez este hecho se dé, podríamos estar preparados para comenzar a ser médico.

Podemos sentir los pilares básicos del humanismo médico, como la vocación, los valores y principios humanos, la madurez que nos hizo curtir la academia, y la propia psicología médica; esto nos da a entender un mensaje, quizá, que tan joven resta cualidad, y posiblemente sea real en un porcentaje notable, por que como todo en la vida, la madurez es un grado, no es lo mismo un padre maduro, que uno joven; es diferente, cada cosa aporta diferentes enfoques. Juzguen ustedes mismos.

¿SAbemos qué siente realmente un enfermo de una patología grave? ¿qué pasa por su mente? ¿sabe el médico esto? ¿y si lo sabe, tiene la facultad de enfrentar esto, o de acompañar este estado ajeno?

Ahora bien retomando el origen de este artículo por el cual se escribe, queremos destacar una manera de hacer medicina en nuestra propia casa, su clínica, es una forma de hacerla de verdad, con transparencia, y siendo leales a los principios humanos tanto en el ejercicio médico. como en lo personal para poder proyectar la verdadera integridad profesional, lo hacemos en centro médico natural Tenerife, para servir aquellas herramientas que más puedan definir la propia terapia que va a ser copartícipe con su vida.

Salud completa



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